Carlos Alberto Baena López
Por estos días millones de colombianos han iniciado un nuevo año de actividades formativas. La educación inicial, básica, media, universitaria y, en general, todos los procesos de preparación, expresan las oportunidades y aspiraciones de las personas. El acceso y permanencia en la educación permiten la realización de los individuos y la imposibilidad de participar en ella conduce, en distintos aspectos, a la frustración.Esa relación entre educación y realización personal y social, la han señalado filósofos de la antigüedad y estudios muy recientes. Por ejemplo, el Foro Económico Mundial incorpora la educación en varios de los pilares de la competitividad como un factor diferenciador del desempeño de cada País. En materia de educación superior, Colombia se ubica en el puesto 60 entre 142 países, con amplios retos en su desarrollo. Los contrastes en educación explican por qué nuestro territorio y nuestros habitantes son evaluados en niveles de innovación que tienen mucho por superar, por debajo de la China, Brasil o Chile.